Ir al contenido principal

¡SIN RIESGOS! El espacio más seguro lo haces tú

Componentes del riesgo


Vulnerable es una condición o cualidad de algo o alguien que “puede ser herido o recibir lesión, física o moralmente”, así lo define el diccionario de la Real Academia Española (RAE). En términos de salud, las personas somos vulnerables generalmente cuando estamos enfermos. Cuando nuestro cuerpo no tiene la suficiente fortaleza para continuar de manera normal nuestras actividades deben ser suspendidas o ralentizadas debido a nuestra condición. Descansar es la recomendación para detener el proceso. Incluso, una vez detectada la enfermedad o condición de vulnerabilidad (desnutrición, anemia, depresión, etc.), un médico nos indica la ingesta de un medicamento para potenciar la recuperación.




Vulnerables somos también cuando estamos susceptibles o afectados por una emoción o sentimiento que profundiza en nuestro ser y nos hace realizar acciones –buenas o malas– que jamás haríamos de no vernos vulnerables ante algún sentimiento. Un fuerte enojo nos puede llevar a vulnerar los límites de nuestro carácter e incluso vulnerar a otros (violencia intrafamiliar, por ejemplo). Quienes se enamoran están vulnerables o susceptibles y sus reacciones, si son correspondidas, pueden ser de júbilo y éxtasis; pero si no lo son, pueden enfrentar una decepción que los arroje a una fuerte depresión o experimentar intensos celos. Ambas reacciones son extremas, generan consecuencias y, para restablecerse, requieren de una intervención, una acción de mitigación que nos devuelva a la normalidad.

 



Ante una vulnerabilidad detectada o sufrida, existe una acción de mitigación, una estrategia para moderar o disminuir dicha vulnerabilidad. Hasta aquí no se ha mencionado nada ilógico o fuera de lo normal. Quien se enferma va al médico (automedicarse no es la opción); Quien se enamora inicia una relación sentimental. Quien sufre mal de amores busca mitigar lo que siente con terapia psicológica, hacer deporte, cambiar de pareja, meditación religiosa (beber no es recomendable, suele vulnerar aún más).


Vulnerables también somos cuando salimos de casa, caminamos por la acera, cruzamos la calle, abordamos el transporte público o manejamos nuestro auto en una ciudad llena de vulnerabilidades y de riesgos; cuando llegamos al trabajo o a la escuela, también ahí estamos vulnerables, con la diferencia de que ahí –como en cualquier otro espacio público– la vulnerabilidad es compartida entre muchas personas más y la responsabilidad de mitigarlas no depende de uno mismo, sino de voluntades y capacidades de múltiples actores.

 

El Artículo 2, fracción LVIII, de la Ley General de Protección Civil (LGPC), define a la vulnerabilidad como una “Susceptibilidad o propensión de un agente afectable a sufrir daños o pérdidas ante la presencia de un agente perturbador, determinado por factores físicos, sociales, económicos y ambientales”. Por agente afectable se entiende a las personas, sus bienes y el entorno; por agente perturbador se entiende a los fenómenos hidrometeorológicos, geológicos, químicos tecnológicos, sanitario ecológicos y socio organizativos. Es decir, que la vulnerabilidad es la posibilidad de que una persona o entidad sufra daños o pérdidas en su integridad, pertenencias y el lugar que habita o en el que se encuentra cuando un factor físico, social, económico o medioambiental lo impacta.


A esos “daños o pérdidas” derivados de la interacción entre una vulnerabilidad (lugar, tiempo y exposición) y un agente perturbador (amenazas) se le conocen como riesgos (Art. 2, Fr. XLIX, LGPC). Los riesgos se construyen a partir de las diversas amenazas que circundan a los individuos o entidades y la posibilidad de su impacto; los peligros constituyen la probabilidad de ocurrencia de un agente perturbador potencialmente dañino (Art. 2, Fr. XXXVII, LGPC) y tienen una magnitud determinada, es decir una cuantificación universalmente aceptada; por ejemplo, la magnitud de los sismos se mide a través de la Escala de Richter.





La intensidad de un peligro es la percepción o impacto que produce un fenómeno; el impacto de un ciclón tropical se mide con la Escala Saffir-Simpson, la cual se basa en los daños que produce a su paso por el territorio, al igual que la Escala de Mercalli que mide los efectos de un sismo. La frecuencia de los peligros se refiere a los registros documentados de un mismo fenómeno, cantidad de eventos en un año, por región o por zona.

 

En conclusión, el nivel de riesgo al que está expuesto un individuo o entidad, lo determina la interacción entre las amenazas (peligros potenciales) y sus propias vulnerabilidades (lugar, tiempo y exposición), las cuales pueden ser físicas, sociales, económicas, educativas, territoriales y ambientales. Conocer los componentes del riesgo nos hace más resilientes. Esto es también Protección Civil. ¡Feliz fin de semana!

 

Hugo Antonio Espinosa

Funcionario, Académico y Asesor en Gestión de Riesgos de Desastre

cmdtespinosa@gmail.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mujer pierde la vida al ser arrollada por un autobús en Toluca

La mañana de este lunes, una mujer fue atropellada por un autobús de pasajeros de la línea Xinantecatl, cuando cruzaba en la calle Carmen Serdán y la avenida Venustiano Carranza.   Los hechos, en los que la mujer perdió la vida, se suscitaron alrededor de las 8:30 h, cuando el autobús dio vuelta, arrollando a la mujer, quien quedó debajo de la unidad.   A la zona del percance, ubicada en la colonia Residencial Colón, acudieron policías de Toluca, quienes acordonaron el área en espera del arribo de los peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).   La unidad con número económico 901 quedó abandonada en el lugar, dado que el chofer huyó a pie de la zona.   Familiares de la víctima ya arribaron al sitio.

Les tienden “un cuatro” y en Metepec capturan a tres de “La Familia Michoacana”

* El trío extorsionaba a decenas de ruleteros.  ** Les exigían hasta 368 mil pesos mensuales: afirman taxistas En el municipio de Metepec, taxistas cansados de ser extorsionados por tres sujetos que se ostentaban ser integrantes de “La Familia Michoacana”, lograron la captura de éstos y antes de entregarlos a la policía municipal les metieron una paliza.  Versiones de los ruleteros indican que, el trío de malvivientes les exigían al mes 240 mil pesos, si se toma en cuenta que eran mil 500 pesos por unidad y son 160 taxis que prestan el servicio en dicha demarcación artesanal. “Llegaron estas personas a amenazarnos y querían su cuota. Aguantamos, ¿por qué?, por el miedo de las represalias de que tomaron fotos a todos los compañeros y de sus casas y nosotros lo primordial es la familia, no voy a exponer a mi familia”, argumentó una de las víctimas. No conforme con exigirles los mil 500 pesos al mes por taxi, los extorsionadores les exigían 200 pesos por semana por cada carro, lo...

Vecinos de San Antonio Buenavista denuncian operación de pozo irregular

Decenas de pipas se surten del vital líquido para comercializarlo     Desde hace varios meses el ir y venir de pipas de agua se ha intensificado en un predio ubicado en la colonia La Joya, ubicada en la delegación de San Antonio Buenavista,   De acuerdo con las denuncias realizadas por pobladores, al día llegan entre 40 y 50 camiones cisterna para llevarse el agua que brota de un pozo, mientras que los pozos artesanales de la zona se han secado, escaseando el agua para los habitantes de la zona.   ¿Huachicoleo de agua?   Los habitantes señalan que el operador de este pozo es conocido como Felipe “N”, quien carece de los permisos necesarios para poder explotar este pozo, aunque presume de tener documentos que lo avalan.     De acuerdo con el sitio web de El Sol de Toluca, en la Fiscalía Especializada en Delitos Cometidos por Fraccionadores y Contra el Ambiente del Estado de México existe desde agosto de 2022 existe una carpeta de...